10 curiosidades sobre Bratislava, capital eslovaca.

  Esta a menos de 100 kilómetros de Viena, por lo que si no quieres hacer un viaje solo para ver Bratislava puedes visitarla durante tu viaje a Viena.

 

Cuenta con un precioso Castillo datado en el siglo XV. Aunque fue destruido por un incendio y actualmente se trata de una reconstrucción del mismo. En él se encuentra el Museo Nacional Eslovaco. Además, desde él se puede disfrutar de una bonita panorámica de la ciudad.

 Eslovaquia ha sido territorio de múltiples conquistas e imperios, por ello es un país relativamente nuevo. El reconocimiento de país como tal tuvo lugar el 1 de enero de 1993.

  La Iglesia de Santa Isabel es una iglesia bastante curiosa y conocida por su color, es totalmente azul y construida con el estilo Art Nouveau o Mordernismo.

 Bratislava es la sede y centro de la vida política de Eslovaquia. En el centro de la ciudad se encuentra el Palacio Primicial, donde se puede encontrar al alcalde de la ciudad.

A lo largo del casco antiguo se pueden encontrar numerosas estatuas de bronce. Representan a personajes de la vida cotidiana. Asimismo son una de las cosas más fotografíadas de la ciudad.

§  Su comida artesana y casera. Debido a su situación y como los países colindantes, la gastronomía eslovaca destaca por sus carnes y guisos. Su plato más conocido es el llamado halusky. Se trata de unas empanadillas hechas con base de patata rellenas de bacon y acompañadas de queso estilo Philadelphia.

 

§  Es un país con gran tradición cervecera por lo que es obligatorio disfrutar de una buena cerveza eslovaca o kelt. En el año 2012 tras la restauración de una de las fuentes de la ciudad se celebró una fiesta de reinauguración. En ella se podía disfrutar de toda la cerveza que se quisiera que brotaba de esta fuente durante ese día.

  La Puerta de San Miguel, una de las entradas a la ciudad construida durante el siglo XIV. Justo a un lado de la puerta se puede conocer la casa más estrecha del mundo con 1,3 metros. 

  La moneda del país está devaluada en cuanto al euro, es decir, vale menos. Debido a esto los precios son mucho más bajos que en otros países de Europa como Alemania o España. Por una buena comida pagaremos menos de 10 euros con bebida incluida.

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