Los 15 bares más famosos de Madrid.(Parte III)

11-Richelieu

Fuera de muchas rutas de pincho y vermú, el Richelieu (Paseo de Eduardo Dato, 11), desconocido para muchos, congrega a ilustres del mundo taurino y a estrellas del cine español desde hace décadas. Conocido como el bar donde Sara Montiel tomaba el aperitivo casi a diario, conserva ese aire de club privado con el que se inauguró en 1969. Un gran cuadro del cardenal Richelieu preside el local, donde se come muy bien y cuyos neones rosas de la fachada llevan implícito que se sirven buenos cócteles.

12-Casa Julio

Durante una visita a Madrid en el año 2000, la banda irlandesa U2 visitó este bar de Malasaña abierto en 1921 para hacerse unas fotos promocionales. Durante la sesión, el bajista Adam Clayton invitó al resto de miembros del grupo a probar las croquetas y, desde entonces, Casa Julio (Calle de la Madera, 37) se conoce como el bar de las croquetas de U2. Una fotografía recuerda este hito del anecdotario musical madrileño, aunque a esta taberna se acude por sus cañas bien tiradas y la solera del local: los serenos de los años 40 lo tenían como guarida para tomar un vermú de grifo a mitad de la noche.

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13-Café Manuela

En esta antigua carpintería se abrió, en 1979, el Café Manuela (San Vicente Ferrer, 29), que recoge la esencia que ha distinguido a los cafés madrileños durante años: tertulias, cañas bien tiradas y mucha leyenda. Su fachada roja recuerda el pasado artesano del local, en Malasaña, por donde ahora pasan 'hipsters' del barrio y gente de la literatura de los 80 y 90. Aquí tuvieron lugar durante años las tertulias del pensador y ensayista Agustín García Calvo, que reunía a Francisco Umbral, Carmen Martín Gaite o Rafael Sánchez Ferlosio. Pero antes también fue casa de Tomás de Antequera, un cantante de copla que rivalizaba con Concha Piquer y que consiguió fama con 'El romance de la reina Mercedes'.

14-Café Pepe Botella

Todavía cuelga en las paredes algún retrato de Napoleón, cuyo hermano, José I Bonaparte, da nombre al local: era conocido popularmente como 'Pepe Botella' por su afición al trago y al chato de vino. Abierto a mediados del siglo XX, el Pepe Botella (Calle de San Andrés, 12) acoge desde hace décadas a cineastas y literatos. Mateo Gil lo escogió para rodar varias escenas de su película 'Nadie conoce a nadie' y durante los años 90 reunió a una talentosa generación de realizadores, como Alejandro Amenábar. Sigue manteniendo una agenda cultural intensa, unas patatas fritas con pimentón dulce de escándalo y un café excelente, con el que observar desde la ventana la vida de la plaza del Dos de Mayo.

15-Bodegas El Maño

Desde hace una década, en Madrid proliferan las franquicias de bares de tapas, aunque probablemente la primera cadena de todas fue la de El Maño (Calle de La Palma, 64), que llegó a contar con nueve locales repartidos por la ciudad. Desde principios del siglo XX, los aragoneses Francisco Martínez y Antonio Pérez crearon una fórmula de éxito basada en el despacho de licores a granel que traían en camiones desde su tierra. Este local, único de los nueve que sobrevive, es uno de los bares con historia que reúne el libro 'El Bar, historias y misterios de los bares míticos de Madrid' (Lunwerg), publicado con motivo del estreno de la película 'El Bar', de Álex de la Iglesia, el próximo viernes 24 de marzo.

Fuente:El País

Fotógrafo:Javier Sánchez 

 

 

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